Max Verstappen ganó el Gran Premio de la Ciudad de México después de contener a Lewis Hamilton durante un cierre bajo presión, pero el acontecimiento principal del domingo lo protagonizó Kimi Antonelli: con su tercer lugar, el italiano aseguró el campeonato mundial y se convirtió, a los 20 años, en el monarca más joven de la historia de la Fórmula Uno.
Verstappen completó las 71 vueltas en 2:20:28.772 y cruzó la meta apenas 799 milésimas antes que Hamilton. El neerlandés consiguió su sexta victoria en el Autódromo Hermanos Rodríguez, a pesar de haber partido quinto debido a la sanción que recibió por su contacto con Liam Lawson durante las prácticas.
Hamilton había iniciado desde la pole y sostuvo la disputa hasta el último giro, pero no consiguió recuperar definitivamente la primera posición. El resultado representó su mejor actuación con Ferrari en México, aunque no fue suficiente para mantener abierta la pelea por el campeonato. Charles Leclerc terminó cuarto y Lando Norris, quinto.
Antonelli necesitaba terminar al menos noveno para asegurar la corona sin depender de otros resultados. El piloto de Mercedes partió cuarto, evitó los incidentes y alcanzó el tercer escalón del podio, a 4.006 segundos del ganador. Con ello cerró matemáticamente su primer campeonato y superó el récord de precocidad que pertenecía a Sebastian Vettel.
La carrera estuvo marcada por una bandera roja provocada por el fuerte accidente de Valtteri Bottas y por la aparición del auto de seguridad en la parte final, después del abandono de Arvid Lindblad. La neutralización agrupó a Verstappen y Hamilton para el reinicio definitivo, pero el piloto de Red Bull conservó la posición hasta la bandera a cuadros.
Sergio “Checo” Pérez concluyó inicialmente en el puesto 17, aunque las sanciones aplicadas después de la carrera a Oscar Piastri, Franco Colapinto y Pierre Gasly lo colocaron oficialmente en la posición 16. El mexicano completó las 71 vueltas, a 30.695 segundos de Verstappen, después de haber comenzado desde la zona posterior de la parrilla.
Pérez avanzó cinco lugares respecto de su posición en la clasificación, pero no logró entrar en la zona de puntos. Su compañero Bottas abandonó en la vuelta 42, por lo que Cadillac volvió a retirarse de México sin unidades, aunque Checo pudo terminar su Gran Premio número 300 ante la afición local.
El campeonato ya tiene dueño, pero la temporada continuará con las posiciones restantes todavía en disputa. Mercedes deberá administrar el cierre después del título de Antonelli; Ferrari intentará convertir su velocidad en nuevas victorias y Cadillac seguirá buscando sus primeros puntos en el año inaugural de su proyecto.








