Tatiana Calderón escribió una página histórica para el automovilismo latinoamericano al convertirse en la primera mujer que gana una carrera de NASCAR Brasil. El triunfo llegó en el óvalo de Curvelo, durante su temporada de debut a tiempo completo con SG28 Racing.
La colombiana terminó cuarta en la primera competencia de la doble jornada celebrada el 20 de septiembre y posteriormente se impuso en la segunda carrera. La victoria fue acompañada por una temporada de siete resultados dentro de los cinco primeros y le permitió asegurar el último lugar disponible en los playoffs.
Calderón enfrentó durante el año un proceso de adaptación considerable. Además de incorporarse a un campeonato nuevo, debió aprender el comportamiento de un automóvil distinto a los monoplazas y prototipos que había conducido, conocer circuitos inéditos y desenvolverse dentro de un entorno con otro idioma.
La trayectoria de la colombiana incluye participaciones en Fórmula 2, IndyCar, las 24 Horas de Le Mans y las 24 Horas de Daytona. También fue piloto de pruebas de Sauber y Alfa Romeo, etapa en la que se convirtió en la primera latinoamericana que condujo un monoplaza de Fórmula Uno.
El resultado brasileño adquiere importancia porque Calderón no se limitó a completar la carrera o alcanzar el podio. Su victoria demostró que puede disputar posiciones de privilegio en vehículos tipo stock car, una especialidad alejada de la mayor parte de su experiencia previa.
Su siguiente paso podría involucrar directamente al automovilismo mexicano. Calderón probó recientemente un Late Model con MCM Racing Development, organización fundada por el competidor de origen mexicano Max Calles para ofrecer oportunidades a pilotos latinoamericanos. La estructura también desarrolla un programa dentro de ARCA Menards Series.
El proyecto contempla avanzar progresivamente por la escalera de NASCAR estadounidense. Calderón considera necesario comenzar en Late Models para comprender las características de los automóviles, los óvalos y la cultura competitiva antes de plantearse participaciones en categorías nacionales. La Copa NASCAR aparece como una meta, no como un salto inmediato.
La colombiana continuará concentrada en los playoffs de NASCAR Brasil antes de definir su programa para 2027. Su primera victoria ya modificó el alcance de esa evaluación: dejó de ser únicamente una piloto con experiencia internacional para convertirse en una ganadora dentro del sistema NASCAR.








