La Fórmula 1 regresará este fin de semana al Circuito Internacional de Sepang bajo una denominación inédita: Gran Premio de Bahréin en Malasia. La competencia se celebrará del viernes 2 al domingo 4 de octubre, entre las fechas de Azerbaiyán y Singapur.
El traslado devuelve a Malasia una prueba del campeonato mundial por primera vez desde 2017. Sin embargo, no se tratará formalmente del Gran Premio de Malasia, sino de la reposición de la carrera de Bahréin que no pudo celebrarse en su ubicación original y conservó a Gulf Air como patrocinador principal.
La Federación Internacional del Automóvil y la Fórmula 1 confirmaron que el programa contempla una carrera de 56 vueltas sobre el trazado de 5.543 kilómetros. La distancia total será ligeramente superior a los 310 kilómetros y obligará a los equipos a readaptarse rápidamente después de competir en el circuito urbano de Bakú.
Sepang representa un desafío completamente diferente. Sus rectas prolongadas favorecen los adelantamientos, pero las curvas rápidas, el calor, la humedad y la posibilidad de lluvia suelen elevar el desgaste físico de los pilotos y complicar la gestión de neumáticos y unidades de potencia.
La vuelta al circuito también tendrá importancia para los departamentos técnicos. La Fórmula 1 no compite allí desde hace nueve años y los monoplazas de 2026 pertenecen a una generación distinta, por lo que las referencias históricas tendrán un valor limitado. Los equipos deberán construir buena parte de su configuración durante las prácticas del viernes.
La carrera se disputará durante la tarde y no bajo iluminación artificial. Esta decisión mantiene las condiciones tradicionales de Sepang, donde las tormentas pueden aparecer con rapidez y modificar completamente la estrategia mediante paradas anticipadas o periodos detrás del auto de seguridad.
El programa continuará una semana después en Marina Bay. La cercanía entre Malasia y Singapur reduce la complejidad del traslado, pero crea dos compromisos consecutivos en condiciones de calor extremo, con circuitos que exigen configuraciones y estilos de conducción muy diferentes.
La carrera posee, además, un valor inmediato en la lucha por el campeonato. Después de Bakú, cada punto perdido aumenta su impacto debido a la reducción del calendario. Sepang ofrece una oportunidad adicional, pero su incorporación también expone a l








