El equipo Red Bull Racing ha iniciado un proceso de reestructuración interna en su estructura deportiva tras confirmarse la salida de su director deportivo, Jonathan Wheatley, quien asumirá el cargo de jefe de equipo en el proyecto conjunto de Sauber / Audi a partir de la próxima temporada.
Como parte de estos ajustes, la escudería austriaca promoverá a Gianpiero Lambiase, actual ingeniero de carrera de Max Verstappen, al nuevo cargo de jefe de operaciones en pista (Head of Racing). En su nueva función, Lambiase estará al frente de todas las actividades en circuito, reportando directamente al director técnico Pierre Wache.
Conocido en el paddock como “GP”, Lambiase ha trabajado estrechamente con Verstappen desde su llegada a Red Bull en 2016, siendo una pieza clave en la consolidación deportiva del piloto neerlandés, tricampeón del mundo. A pesar de su promoción, continuará desempeñando su labor como ingeniero de carrera, manteniendo una de las duplas más sólidas y reconocibles de la parrilla.
En lugar de sustituir directamente el puesto de Wheatley, Red Bull ha optado por redistribuir sus funciones entre distintos miembros del equipo, quienes asumirán mayores responsabilidades dentro de la nueva estructura organizativa.
Sin embargo, el movimiento adquiere una dimensión adicional ante la información que sitúa a Lambiase fuera del equipo a mediano plazo. El ingeniero italiano dejaría Red Bull en 2028 para incorporarse a McLaren, donde asumiría un rol dentro de la estructura liderada por Andrea Stella.
Más allá del impacto interno, esta posible salida cobra especial relevancia por su estrecha relación con Verstappen, considerada una de las más influyentes dentro de la Fórmula 1 contemporánea. No se trata únicamente de un vínculo profesional, sino de una conexión que ha trascendido lo técnico.
El propio Verstappen lo expresó con claridad: “Por supuesto, es mi ingeniero de carrera, pero lo considero mi amigo”. Una declaración que refleja la profundidad de una relación que ha sido fundamental en su trayectoria dentro de la máxima categoría.
En este contexto, cualquier cambio en esta dupla no se interpreta como un simple ajuste estructural, sino como un posible punto de inflexión en el equilibrio competitivo de Red Bull y en el futuro inmediato del vigente campeón del mundo.









