Kaden Honeycutt y Layne Riggs disputarán este viernes el campeonato de la NASCAR Craftsman Truck Series en Homestead-Miami Speedway. Honeycutt iniciará la final con veinte puntos de ventaja y será el único piloto que dependa completamente de su resultado.
La competencia marcará el comienzo del fin de semana de campeonatos de NASCAR y el regreso de Homestead como sede de las finales por primera vez desde 2019. La bandera verde está programada para las 19:30 horas del este de Estados Unidos, 18:30 del centro de México.
Honeycutt llega con cuatro victorias y el mejor promedio de resultados entre los pilotos que disputaron el calendario completo: 7.9. Su temporada también incluye triunfos en Richmond, Kansas y Phoenix, circuitos donde superó los 57 puntos que necesita obtener para asegurar el campeonato sin depender de Riggs.
El piloto de la camioneta número 11 puede entregar a Tricon Garage su segundo campeonato consecutivo. La organización levantó el trofeo en 2025 con Corey Heim y mantuvo la unidad dentro del grupo principal pese al cambio de conductor.
Riggs presenta un perfil diferente. El integrante de Front Row Motorsports ha ganado siete carreras, la mayor cantidad de la temporada, pero su promedio de llegada es de 10.0. Esa diferencia en consistencia explica por qué afrontará la final desde atrás a pesar de haber acumulado más triunfos.
La distancia se redujo considerablemente durante la semifinal de Martinsville. Riggs recuperó 23 puntos y dejó el margen en veinte, lo que mantuvo el campeonato abierto. Para completar la remontada necesita una carrera prácticamente perfecta y limitar la cosecha de Honeycutt durante las etapas.
Ambos pilotos han afirmado que buscarán la victoria en lugar de administrar posiciones. Honeycutt considera que encabezar las etapas eliminaría la necesidad de efectuar cálculos; Riggs, obligado a atacar, necesita aprovechar desde la clasificación cualquier oportunidad para sumar puntos.
Homestead plantea un desafío diferente al óvalo corto de Martinsville. Su superficie de 1.5 millas permite utilizar trayectorias distintas, especialmente cerca del muro, y somete los neumáticos a un desgaste considerable. La adaptación durante las tandas largas será tan importante como la velocidad en una vuelta.
La carrera se disputará a 201 millas. Cada equipo dispondrá de siete juegos de neumáticos para todo el evento: cuatro nuevos para la competencia, dos para la práctica y uno utilizado en clasificación que deberá transferirse a la carrera.
El campeonato será el primero para cualquiera de los dos aspirantes. Honeycutt inicia con ventaja, mientras Riggs llega como el piloto más ganador; esa combinación convierte la final en una disputa entre consistencia y capacidad de ataque.








