PERICOS REMATA LA SERIE CON OTRA VOLTERETA
Los Pericos de Puebla volvieron a pegar en el momento más doloroso y completaron la barrida sobre los Diablos Rojos del México al imponerse 6-4 en el tercer juego de la serie, disputado este domingo en el Estadio Hermanos Serdán ⚾.
La novena capitalina llegó con ventaja de 4-3 a la octava entrada, pero el bullpen no pudo sostener el resultado. Un ataque de tres carreras de los locales cambió el rumbo del encuentro y selló una serie perfecta para Puebla, que ganó los tres juegos por pizarras de 8-7, 6-1 y 6-4.
LA OCTAVA ENTRADA FUE LA PESADILLA ROJA
El momento clave llegó en la parte baja del octavo episodio. Stephen Nogosek subió al montículo con la misión de conservar la ventaja, pero Pericos de Puebla encontró la forma de romper el juego.
Samar Leyva recibió base por bolas y fue reemplazado por Rogelio Cobos como corredor emergente. Después, Michael de la Cruz conectó doblete y puso hombres en posición de anotar. La presión terminó por explotar cuando Danny Ortizpegó sencillo productor de dos carreras para darle la vuelta al marcador 5-4 🔥.
La ofensiva poblana no se detuvo ahí. Herlis Rodríguez respondió con otro doblete para impulsar la sexta carrera, una anotación que terminó dando mayor tranquilidad al cierre del partido.

CANÓ CARGÓ A DIABLOS, PERO NO ALCANZÓ
Los Diablos Rojos del México tuvieron en Robinson Canó a su gran figura ofensiva. El dominicano conectó dos cuadrangulares, produjo las cuatro carreras escarlatas y anotó en dos ocasiones, en una tarde donde prácticamente sostuvo solo el ataque visitante.
Primero, en la tercera entrada, Canó pegó un home run de tres carreras, su tercero de la temporada, con el que también anotaron Ramón Flores y Franklin Barreto. Ese batazo le dio la vuelta momentánea al marcador, después de que Puebla se había adelantado 1-0 en la segunda tanda.
Más tarde, en el sexto capítulo, Canó volvió a castigar con un jonrón solitario, su cuarto de la campaña, para poner arriba 4-3 a los capitalinos. Sin embargo, la ventaja volvió a escaparse en el cierre del juego 😬.
PERICOS NUNCA SE FUE DEL PARTIDO
Aunque Diablos logró tomar ventaja en dos momentos distintos, Pericos se mantuvo cerca en la pizarra. Los locales anotaron una carrera en la segunda, otra en la tercera y una más en la quinta, antes de concretar la voltereta definitiva en el octavo rollo.
El equipo poblano aprovechó mejor sus oportunidades y castigó los errores de ejecución del relevo escarlata. Con el marcador a favor, Francis Peguero entró para retirar la novena entrada y asegurar el triunfo, además de cerrar una barrida que golpea fuerte al conjunto rojo.
EL PITCHEO DE DIABLOS NO PUDO CERRAR
El abridor Ricardo Pinto trabajó 4.1 entradas, permitió cinco imparables y tres carreras, además de conceder cuatro bases por bolas y recetar tres ponches. Después, el relevo escarlata logró contener por algunos episodios a la ofensiva poblana.
JC Mejía retiró dos tercios sin daño, mientras Gerardo Reyes y Jimmy Yacabonis lanzaron una entrada en blanco cada uno. El problema llegó con Stephen Nogosek, quien apenas pudo sacar un tercio, aceptó un hit y dos carreras. Tomohiro Anraku permitió dos imparables y una carrera en dos tercios de labor.
El pitcher ganador fue Liarvis Breto, quien dejó su marca en 2-0 con efectividad de 1.38. La derrota fue para Stephen Nogosek, ahora con récord de 3-1 y efectividad de 3.95.

DIABLOS VIAJA A TABASCO CON HERIDA ABIERTA
Con esta derrota, los Diablos Rojos salen de Puebla con una barrida dolorosa y varias dudas en el cierre de los juegos. La ofensiva dependió casi por completo de Robinson Canó, quien conectó tres de los cuatro hits del equipo. El otro imparable fue de Julián Ornelas.
Ahora, la novena capitalina tendrá que pasar la página rápido. Después de esta visita al Estadio Hermanos Serdán, los Diablos viajarán a Tabasco para enfrentar a los Olmecas de martes a jueves en el Estadio Centenario 🚌.
La serie en Puebla dejó un mensaje claro: Pericos encontró respuestas en los momentos decisivos, mientras Diablosvolvió a quedarse corto cuando más necesitaba cerrar el juego.








