Jaime Munguía defendió con éxito el campeonato mundial supermediano de la Asociación Mundial de Boxeo al derrotar por decisión unánime al ruso Nikita Zon. Las tarjetas fueron de 117-111, 117-111 y 116-112 después de doce asaltos.
El tijuanense tomó el centro del cuadrilátero desde el comienzo y trató de imponer su mayor volumen ofensivo. Sus combinaciones a la cabeza y al cuerpo le permitieron marcar la iniciativa, aunque Zon respondió mediante golpes rectos y una guardia cerrada que obligó al campeón a trabajar para encontrar espacios.
La pelea cambió durante el sexto episodio. Zon conectó un uppercut de izquierda y después enlazó una serie de golpes a la cabeza que hizo perder el equilibrio al mexicano. Munguía retrocedió hasta las cuerdas y atravesó el momento más delicado del combate, aunque el árbitro Tony Weeks no decretó caída.
Munguía logró responder antes de terminar el asalto y evitó que el retador aumentara el castigo. A partir del séptimo recuperó la presión mediante ataques a la zona media, especialmente con el gancho izquierdo, y volvió a conseguir intercambios favorables en la distancia corta.
El desgaste redujo progresivamente la actividad de Zon. El ruso mantuvo su propuesta frontal, pero ya no lanzó con la misma frecuencia de la primera mitad. Munguía aprovechó esa disminución para asegurar varios episodios mediante combinaciones más largas y una presencia constante en el centro del ring.
Los asaltos finales no estuvieron exentos de riesgo. Zon continuó buscando una derecha capaz de modificar el resultado, mientras el campeón evitó exponerse innecesariamente y sostuvo su trabajo al cuerpo. Al terminar los doce capítulos, los tres jueces coincidieron en concederle la victoria al mexicano.
La defensa consolidó el regreso de Munguía a los primeros lugares de las 168 libras. Había obtenido el cinturón de la AMB el 2 de mayo de 2026 mediante una victoria por puntos sobre Armando Reséndiz en Las Vegas y ahora completó su primera defensa exitosa.
El siguiente paso apunta a una obligación reglamentaria. Bektemir Melikuziev se encuentra señalado como retador obligatorio y la AMB estableció que las negociaciones deberán comenzar después de esta defensa. El enfrentamiento aún no cuenta con fecha ni sede confirmadas, por lo que debe considerarse una negociación pendiente y no una pelea formalmente anunciada.
Munguía retuvo el título, pero la pelea también dejó tareas para su equipo. La vulnerabilidad mostrada durante el sexto asalto y la resistencia de Zon confirmaron que una futura defensa ante Melikuziev requerirá mayor control defensivo, especialmente cuando el rival consiga detener su avance.








