Los Diablos Rojos del México regresan este viernes al Estadio Alfredo Harp Helú para abrir una serie de tres encuentros frente a El Águila de Veracruz, en un duelo donde los escarlatas parten como favoritos gracias a su sólido desempeño a lo largo de la temporada 2026 de la Liga Mexicana de Beisbol.
Aunque el conjunto capitalino llega tras perder sus dos compromisos más recientes ante los Bravos de León —serie en la que también protagonizó un histórico encuentro de 19 entradas—, continúa como el mejor equipo de la Zona Sur con marca de 54-27, porcentaje de .667 y un balance de 8-2 en sus últimos diez juegos.
La fortaleza de los Diablos ha sido, una vez más, su ofensiva. Con 623 carreras anotadas, la mejor cifra de la liga, y una diferencia de carreras de +183, el bicampeón vigente ha demostrado ser el equipo más explosivo con el madero, condición que buscará hacer valer nuevamente ante su afición.
Además, el conjunto escarlata ha convertido el Alfredo Harp Helú en una auténtica fortaleza, donde presume uno de los mejores registros como local del circuito y mantiene el objetivo de dar un paso más en la defensa del campeonato rumbo al ansiado tricampeonato.
Del otro lado estará un Águila de Veracruz que continúa luchando por mantenerse en puestos de postemporada. La novena jarocha ocupa el octavo lugar de la Zona Sur con récord de 38-43, ubicándose 16 juegos por debajo de los Diablos y con escaso margen de error en la recta final del calendario regular.
Veracruz tampoco atraviesa su mejor momento, al llegar con dos derrotas consecutivas y balance de 4-6 en sus últimos diez compromisos. A ello se suma un desempeño irregular como visitante y antecedentes poco favorables frente a los capitalinos, quienes han dominado los enfrentamientos entre ambas organizaciones durante la presente campaña.
Uno de los aspectos a seguir será la capacidad del pitcheo veracruzano para contener a una alineación encabezada por bateadores de gran experiencia y poder, como Japhet Amador, Robinson Canó, en caso de estar disponible, y Ramón Flores, quienes han sido piezas fundamentales en el éxito ofensivo de los escarlatas.
Por su parte, los Diablos también deberán administrar cuidadosamente su cuerpo de relevistas, luego del desgaste que significó la reciente serie frente a León, especialmente tras el maratónico duelo de 19 entradas disputado a mitad de semana.
Sobre el papel, los capitalinos parten con una clara ventaja por la diferencia de récords, el rendimiento colectivo y el factor de la localía. Sin embargo, El Águila sabe que necesita sumar victorias para mantenerse en la pelea por los playoffs y buscará sorprender desde el primer juego de la serie.
El primer enfrentamiento está programado para este viernes 24 de julio, con la expectativa de que Diablos Rojos del México imponga condiciones desde el inicio y dé el primer paso hacia una nueva serie ganada ante su público.








