Saúl “Canelo” Álvarez y Christian Mbilli fueron inscritos oficialmente en el programa de pruebas antidopaje de VADA para su combate del sábado 31 de octubre.
La confirmación modifica la incertidumbre surgida al comienzo de la semana, cuando se informó que la promotora Sela todavía no había contactado ni cubierto los costos del programa específico para la pelea.
El asesor de Álvarez, Richard Schaefer, había señalado que el mexicano estaba dispuesto a someterse a los controles y que ya había entregado sus formularios de localización. La responsabilidad de activar el proceso correspondía a la organización.
Ambos peleadores se encuentran ahora sujetos a controles de estilo olímpico durante la etapa final de su preparación. Sin embargo, el inicio tardío reduce la ventana disponible a aproximadamente cuatro semanas antes de subir al cuadrilátero.
El tema resulta especialmente relevante por tratarse de una pelea titular y por los antecedentes de Álvarez. El mexicano recibió una suspensión de seis meses en 2018 después de arrojar resultados positivos por clembuterol durante la preparación de su revancha contra Gennady Golovkin.
Desde entonces, Canelo ha participado regularmente en programas de VADA. La inscripción de ambos contendientes aporta un mecanismo independiente de supervisión, aunque no elimina las preguntas sobre la tardanza con la que comenzó el proceso.
El combate se celebrará en The Venue de Riad como parte de la función denominada “México contra el Mundo”. Estará en disputa el campeonato supermediano del Consejo Mundial de Boxeo que actualmente posee Mbilli.
Álvarez llegará con marca de 63 victorias, tres derrotas y dos empates. Será su primera pelea después de caer frente a Terence Crawford y su oportunidad de recuperar una posición principal dentro de las 168 libras.
Mbilli permanece invicto con 29 triunfos y un empate. El camerunés-francés obtuvo el campeonato después de construir una trayectoria caracterizada por la presión ofensiva y el poder, aunque su aparición más reciente terminó con una igualdad frente a Lester Martínez.
La diferencia de estilos será central. Canelo tratará de utilizar su experiencia, defensa y capacidad de contragolpe, mientras Mbilli buscará imponer volumen y desgaste para evitar que el mexicano controle el ritmo.
Con el combate confirmado y el programa antidopaje activado, la atención se desplazará hacia la preparación de los contendientes y la integración definitiva de la cartelera. Aun así, el reducido tiempo de pruebas seguirá siendo un elemento de discusión hasta la noche de la pelea.








