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11 octubre, 2026

VERSTAPPEN CONQUISTA POR FIN SINGAPUR

Max Verstappen saldó una de las pocas cuentas pendientes que conservaba dentro de la Fórmula 1. El piloto de Red Bull conquistó por primera vez el Gran Premio de Singapur después de controlar la carrera desde la pole position y resistir la presión inicial de Charles Leclerc. El neerlandés encabezó las 62 vueltas disputadas en el circuito urbano de Marina Bay y cruzó la meta con más de siete segundos de ventaja sobre el Ferrari de Leclerc. Kimi Antonelli completó el podio para Mercedes y dio otro paso importante hacia la conquista de su primer campeonato mundial. La salida presentó el momento de mayor tensión para Verstappen. Leclerc reaccionó mejor cuando se apagaron las luces e intentó colocarse a su lado antes de la primera curva, pero el piloto de Red Bull protegió el interior y conservó la punta. A partir de ese momento comenzó a construir una diferencia que le permitió administrar la carrera. Verstappen inició con neumáticos blandos y mantuvo un ritmo suficiente para alejarse, aunque Red Bull le pidió cuidar el compuesto ante la posibilidad de que Ferrari intentara adelantarlo mediante una parada anticipada. Leclerc entró a boxes en la vuelta 25, mientras el líder prolongó su primer relevo hasta el giro 33. La ventaja acumulada fue suficiente para que Verstappen regresara a la pista todavía en la primera posición. Ni siquiera los problemas de comunicación con su equipo comprometieron el resultado: una falla en la radio obligó a utilizar mensajes codificados para tomar algunas decisiones estratégicas. El retiro de Lance Stroll por un problema en el embrague provocó un periodo de auto de seguridad virtual y abrió diferentes alternativas en los pits. Sin embargo, ninguno de los movimientos estratégicos consiguió poner en riesgo el liderato del neerlandés. Leclerc recuperó la segunda posición al superar a su compañero Lewis Hamilton en la vuelta 46, pero para entonces Verstappen ya estaba fuera de su alcance. El monegasco aseguró el segundo lugar, mientras la lucha por el último espacio del podio se mantuvo abierta hasta la parte final. Hamilton perdió rendimiento con sus neumáticos y quedó expuesto ante sus perseguidores. Antonelli aprovechó la situación para avanzar hasta la tercera posición, mientras Lando Norris y Oscar Piastri también superaron al británico y terminaron cuarto y quinto. Hamilton descendió al sexto puesto. Con este resultado, Verstappen consiguió la victoria número 73 de su trayectoria precisamente durante su Gran Premio número 250. Singapur era uno de los pocos escenarios del calendario en los que nunca había logrado imponerse.  El triunfo también completó un fin de semana perfecto para el piloto de Red Bull: obtuvo la pole provisional y la victoria en la carrera sprint, posteriormente aseguró el primer lugar de salida para el Gran Premio y cerró la actividad con el triunfo principal. Además, Verstappen enlazó su segunda victoria consecutiva después de imponerse en la carrera anterior y confirmó la recuperación competitiva de Red Bull durante la parte final de la temporada. Aunque ya no ocupa el centro de la disputa por el campeonato, el rendimiento mostrado en las últimas fechas lo coloca nuevamente como una amenaza para los líderes. Antonelli fue el otro gran beneficiado de la jornada. El italiano amplió a 102 puntos su ventaja sobre George Russell, quien remontó desde la decimonovena posición hasta terminar noveno. El piloto de Mercedes llegará a Austin con posibilidades matemáticas de asegurar su primer título de Fórmula 1.  Para Verstappen, la noche de Singapur representó algo más que otra victoria: el neerlandés dominó uno de los circuitos que históricamente más dificultades le había presentado y cerró la actividad en Marina Bay sin dejar escapar ninguno de los resultados importantes. Resultado del GP de Singapur: Max Verstappen — Red Bull Charles Leclerc — Ferrari Kimi Antonelli — Mercedes Lando Norris — McLaren Oscar Piastri — McLaren Lewis Hamilton — Ferrari Liam Lawson Nico Hülkenberg George Russell — Mercedes Isack Hadjar

MENDOZA SACUDE AL MUNDO DEL BOXEO

  Sergio “Yoreme” Mendoza protagonizó una de las mayores sorpresas del boxeo en 2026 al derrotar por nocaut técnico en el quinto asalto a Ricardo Sandoval y arrebatarle los campeonatos mundiales de peso mosca del Consejo Mundial de Boxeo y la Asociación Mundial de Boxeo. El mexicano llegó al combate como sustituto de último momento y con escaso margen para preparar una pelea de campeonato. Sandoval debía enfrentar originalmente a Oscar Collazo, pero el cambio de oponente abrió una oportunidad que Mendoza aceptó aun cuando las condiciones y los pronósticos favorecían ampliamente al monarca. La pelea, celebrada en la Wintrust Arena de Chicago, comenzó a cambiar durante el segundo asalto. Mendoza encontró la distancia con golpes de poder y envió dos veces a la lona a Sandoval. El campeón consiguió ponerse de pie en ambas ocasiones, aunque las caídas alteraron por completo el desarrollo táctico del combate. Sandoval intentó recuperar terreno y estabilizarse en los episodios siguientes. Mendoza, sin embargo, mantuvo la presión, cerró los espacios y evitó que el campeón pudiera imponer un boxeo de mayor distancia. La posibilidad de un golpe aislado se transformó así en un dominio progresivo del retador. En el quinto round, una nueva combinación dejó a Sandoval sin capacidad para responder adecuadamente. El árbitro intervino para detener el combate y confirmó la victoria más importante en la carrera del mexicano, quien mejoró su registro profesional a 28 triunfos, una derrota y 24 nocauts. El resultado adquiere una dimensión adicional por la calidad del rival. Sandoval había consolidado su lugar entre los mejores mosca después de vencer al japonés Kenshiro Teraji y llegaba con los cinturones de dos organismos. La expectativa era que superara al sustituto para buscar posteriormente una unificación todavía mayor. Mendoza hizo exactamente lo contrario de lo que suele recomendarse a un peleador con preparación limitada: no esperó, no buscó sobrevivir y tampoco concedió los primeros episodios. Su agresividad permitió eliminar la ventaja que Sandoval podía construir con el paso de los asaltos y convirtió la pelea en una sucesión de intercambios cortos. El triunfo obliga a reorganizar la división de las 112 libras. Mendoza deberá esperar la ratificación de los organismos y las determinaciones sobre defensas obligatorias o una posible revancha, pero desde la noche de Chicago ocupa un lugar central dentro del boxeo mundial: pasó de reemplazo emergente a campeón unificado en cinco asaltos.